Las personas recticurvas

Mx puso en su blog un hermoso escrito de Jesús Lizano que me motivó a escribir algo similar pero desde una perspectiva mixta.

recticurvo

 

Dedico el siguiente escrito a MX:

Yo amo la diversidad, lo inusual, las mezclas, la armonía y el colorido. Mientras que a otros les gustan las personas rectas y otros prefieren las personas curvas a mí me agradan las personas recticurvas.

La luz es recta y en demasía causa ceguera, la oscuridad es curva y en su totalidad también produce lo mismo, por eso prefiero los contrastes que me permiten vislumbrar formas distintas y fascinantes.

A mí me gustan las personas recticurvas,

las familias rectas con ideas curvas,

el dolor curvo y el sosiego recto,

la mirada recta y los contornos curvos,

el horizonte recto y las montañas curvas,

porque crean paisajes recticurvos;

Lo diverso es recticurvo;

Y me gustan los conos rectos y los helados curvos;

los labios curvos y la lengua recta,

los caminos curvos con letreros rectos,

el vuelo recticurvo de las mariposas;

Y no me gustan las personas rectas ni las personas curvas,

a mí me gustan las personas recticurvas,

con pensamientos y acciones recticurvas,

las gordas son curvas, las flacas son rectas, las esbeltas recticurvas;

No me gustan las discusiones porque son curvas,

no me gustan las ideologías rectas,

no me gustan los gobernantes rectos ni los pueblos curvos;

Odio las verdades rectas y las mentiras porque son curvas,

odio a los profesores rectos y a los alumnos curvos,

aborrezco las guerras curvas y las armas rectas,

los conflictos necios porque sólo son curvos,

lo recto de lo recto y lo curvo de lo curvo;

El corazón es recticurvo,

los cuerpos que se acoplan también,

el sexo es recticurvo.

Adoro los abrazos recticurvos,

los besos recticurvos,

las caricias recticurvas,

los pensamientos recticurvos,

la música recticurva,

los poemas recticurvos,

el deseo y los sueños recticurvos,

la vida recticurva;

Dios nos libre de las personas rectas,

Dios nos libre de las personas curvas,

porque no hay como las personas recticurvas.