Compre Venezolano y Disfrute la Calidad del Producto

En este mundo hay gente muy extraña. Algunos de esos extraños han dedicado sus vidas a estudiar a los venezolanos. Ellos aún recuerdan, como si fuera ayer, la consigna de la política de sustitución de importaciones instaurada durante el gobierno de Rómulo Betancourt: ¡Compre Venezolano! Hasta el momento, todos aquellos que han comprado venezolano, siempre han terminado con una sonrisa en sus labios, gratamente sorprendidos por la calidad del producto. Pero… ¿quiénes son los venezolanos?

venezolanos

Los venezolanos son unos mamíferos que en su mayoría habitan la zona delimitada por el Mar Caribe, Colombia, Brasil, Guyana y el Océano Atlántico. Adicionalmente, según los profundos estudios realizados por la Dra. XKlibur, y reflejados en ese clásico de las Ciencias Sociales llamado “Analytical Essays: Why Venezuelans are so dumb?“, los venezolanos se apegan a una tipología definida por las siguientes características:

  1. Borrachos: Sólo las nenitas no beben. Los venezolanos seguramente son los mejores en todo el continente americano al momento de “empinar el codo”, solos o acompañados. Durante muchos años, Venezuela lideró la importación de whisky escocés en la región. Después de la llegada de Chávez, el whisky se declaró mercancía no-prioritaria para las importaciones, decisión que ha desesperado a muchos. Acá en Venezuela se bebe de todo: desde Alcohol Isopropílico de 75 grados hasta champán Dom Perignon, pasando por el popular aguardiente lavagallo. Las mujeres beben igual o más que los hombres. Aquí en lo que se acerca la noche la gente se prepara para “echarse una fría” y terminar “rascados”. Independientemente de las restricciones, es más fácil conseguir cerveza, ron, vodka, tequila y whisky que una Coca-Cola.
  2. Fiesteros: En estrecha relación con el punto anterior. La palabra para la fiesta aquí es “rumba”. La rumba es algo vital para el venezolano… puede decirse que es el oxígeno de los venezolanos. Además, al venezolano le encanta ver y dejarse ver, y la rumba es ideal para eso. Como se trata del oxígeno nacional, cualquier excusa es buena para respirar: graduación del cuñado, el bautizo del sobrino de la novia del amigo que vive cuatro cuadras más abajo, ascensos (y descensos), el cumpleaños del perro, las elecciones municipales, que la selección de fútbol gane (o pierda)… anexar días festivos, fines de semana y aquellos en donde no hay nada mejor que hacer.
  3. Entrometidos: Aman “meterse” en los asuntos de los demás. Si se fijan en el presidente de Venezuela (Chávez) verán que sí, que estos venezolanos aman entrometerse en los asuntos de otros. El asunto es histórico y patológico. El prócer por excelencia, Simón Bolívar, después de liberar Venezuela, no pudo quedarse tranquilo sino que también procedió a liberar Colombia, Panamá, Ecuador, Bolivia y Perú. Así son los venezolanos, se meten donde nadie los llamó U_U.
  4. Machistas: A pesar de algunos avances, aún hay mucho machismo. Y mucha violencia. Hombres que aman golpear a las mujeres hay muchos, y también bastantes mujeres que aman ser golpeadas por los hombres: pégame pero no me dejes. Aún se encuentra vigente esa famosa máxima cartesiana: “Tengo un hombre que me maltrata, luego existo”. Sin embargo, el asunto está cambiando, y con eso de ir al gimnasio, ahora las mujeres se están preparando mejor que los hombres. Hace pocos días los diarios mostraron el caso de un hombre que denunció a su esposa por maltrato físico. Para referirse a las mujeres, son muy populares las palabras “cuaima” o “bicha”, depende de la tipología femenina aducida.
  5. Militaristas: Históricamente, toda América Latina es militarista. Los 2 últimos años de preparatoria en Venezuela incluyen una asignatura llamada Instrucción Premilitar. En esa materia vienen unos militares al instituto educativo a enseñar sobre geografía, los valores de la patria, el arte de la guerra y la política, y la identidad nacional. También te enseñan orden cerrado (¡a discreción! ¡firme!), primeros auxilios, camuflaje y manejo de armamento (revólver, uzi, etc.). De esta forma pretenden tener un contingente de jóvenes preparados para luchar cuando la Patria lo demande, pero la verdad es una pérdida de tiempo. En las prácticas siempre se evidencia la ineptitud de los alumnos, quienes al escuchar: a la izquier, giran confiados y con orgullo a la derecha. Todos pagan por el error, mientras que los militares se ríen en la sombra y miran morbosamente a las chicas. Y si hay algún novio celoso, pues lo ridiculizan poniéndolo a trotar alrededor del patio (a veces es algo peor), delante de todo el mundo. Y si se niega, está expulsado. Ah, los varones tienen que cortarse el pelo bastante bajo. A los “peludos” no se les permite entrar a clases (nada de cabello que cae sobre la frente, patillas largas, bigote, tumusas, nada de eso).
  6. Aman cobrar sin trabajar: Esta es la principal causa de estancamiento económico en Venezuela. Al venezolano no le gusta que le den, sino que lo pongan donde hay.  En esencia, no les gusta trabajar… tienen esa otra máxima que dice: “Si trabajar fuera bueno, a nadie le pagaran por eso”. Tenemos secretarias que no hacen nada sino estar todo el día entre chismes: “¿Supiste quién salió embarazada?”, “Noooo, ¿quién?”, “¡La hija de la Dra. Peña!”, “No puede ser! No me digas!”, “Fíjate que sí! Y ella que presumía de que su hija era una santa!! Está destrozada la pobre”, “Jajaja, le queda muy bueno. Yo sabía que esa muchacha era una zorra”.
  7. Aman a las mujeres morenas y voluptuosas: Al venezolano le gustan sus mujeres con carne, sin llegar a ser gordas. Aunque últimamente, la mujer venezolana se ha ido deformando, y se reducen a un cuerpo con un tumulto artificial a la altura del pecho. Por supuesto, las mujeres de cualquier forma, color, textura y sabor van a encontrar marido. Están bien las misses rubias y similares, pero eso es sólo para presumir, porque las favoritas son como La Novia del Pueblo, una de las mujeres más deseadas de Venezuela. Por estas tierras suelen cantar: “El que se muere sin besar / el pecho de una morena / se ha ido de este mundo / sin saber qué cosa es buena”. Por otro lado, aquí aplica mucho esa estrofa de “La Primera” de Joan Manuel Serrat:
    Francamente
    me hubiera gustado mucho más.
    Benévolamente,
    le gustan vírgenes al adolescente,
    pero, como usted, se come lo que se encuentra por la calle.
    Esa estrofa lo dice todo… “le gustan vírgenes al adolescente”. Pero, “se come lo que se encuentra por la calle”.
  8. Santeros: En Venezuela todo el mundo anda con un escapulario, algún amuleto, una estampita de algún santo, etc. La Santísima Trinidad es: Jesucristo, La Virgen María y Simón Bolívar (sí, hay gente que le reza y le prende sus velas a Simón Bolívar pidiéndole favores). Por eso es que a veces los venezolanos pueden ser muy desconfiados para dar algún objeto que ellos hayan usado por mucho tiempo, o una foto, o algo que pudiera usarse para “montarles un trabajo”. Con una foto usted va allá donde una bruja para que le rece a los muertos y haga que a esa persona le vaya muy mal en la vida, o que se enamore perdidamente de usted, o cualquier locura de éstas.
  9. 100% Vulgares: Casi todos los venezolanos usan un promedio de 3.5 groserías por oración. Sin embargo, mientras más grosero y desfachatado sea un venezolano, mejor amigo será. Y para algunas mujeres aquí hablar con groserías es una segunda naturaleza. La oración venezolana tiene la siguiente estructura morfo-sintáctica: GROSERIA MAYOR + SUJETO + GROSERIA MENOR + VERBO + PREDICADO GROSERO.
  10. Presumidos: Un venezolano no va a la universidad a aprender algo. Va a buscar un título que le permita presumir con los vecinos, no compra un carro para transportarse, sino para “echársela” de la nave que tiene, cada 3 meses tiene que cambiar el celular, porque es “chimbo” que lo vean con un celular viejo, si ha viajado al extranjero, busca la manera de meter el tema de las vacaciones en cualquier conversación. Aunque su perro y el del vecino sean pastores alemanes casi idénticos, el del vecino es “chimbo” porque se llama “Juancho”, mientras el de él se llama “Revinistroff von Moustrarrefofgythi”.

Y bueno, en esencia esas son las caracterísiticas distintivas de los venezolanos, no se aprecian en todos pero la mayoría al menos una de esas exhibe U_U.