Estamos sometidos a un lenguaje que nos impusieron los conquistadores españoles, lo tomamos como propio, lo asimilamos en la sangre y lo defendemos con presteza ante cualquiera. Denigramos con soltura de los que escriben siguiendo un nuevo orden que invade y mancilla la estructura y reglas del lenguaje impuesto, pero en realidad, esas personas que escriben con q, k, x, y demás modernismos del lenguaje asimilados por un uso práctico de las tecnologías, principalmente por el aprovechamiento del espacio de los caracteres en los mensajes de texto (sms), son unos verdaderos héroes, que intentan imponer su propio sentido al lenguaje y desligarse de las viejas imposiciones, se han desatado de los lazos que los oprimían y los hacían doblegarse ante los que tanto daño le hicieron a sus antepasados.

Ellos, conscientes de su papel libertario tratan de llevar el mensaje a todos pero nadie les hace caso. Como suele ocurrir en la historia de la humanidad, lo hicieron con Jesús, lo hicieron con Phil Reagan, lo hicieron con Osama Bin Laden, qué se puede esperar de algún insignificante usuario de un foro.









