El ataque de las abejas

Es agradable vivir rodeado de árboles y estar en contacto con la naturaleza pero ocurre un grave problema cuando la naturaleza no quiere vivir en armonía contigo. Unas abejas hicieron una colmena en un tubo que se encuentra en la placa de mi casa y ayer la colmena de abejas se enloqueció y atacó a todo lo que se movía, incluyendo a los pajaritos que estaban tranquilos en los árboles de mango comiendo.

El drama

Mi mamá fue en la mañana a encender la bomba para llenar el tanque y cuando se acercó al lugar de la colmena (aunque la colmena está en el techo ¬¬) las abejas la persiguieron y atacaron. Empezó a gritar y se metió corriendo a bañarse en la ducha con todo y celular. La picaron más de 20 abejas y le dejaron los aguijones. Mientras estaba en el baño con ella me picaron las abejas que trajo pegadas.

Aguijón de abeja que me quité del cuello

Se tomó un antihistamínico y luego casi seguidamente una pastilla de acetaminofén (ella es alérgica). Tenía todo hinchado y rojo. Le saqué los aguijones y le puse mentol. Cuando estaba en ese proceso mi perro Toyoto empezó a llorar y a tratar de abrir la puerta pero mi mamá la dejó cerrada cuando salió corriendo (aunque sin el pasador pero se abre empujando desde afuera). Él se encontraba en una parte cercada de la casa cuyo único punto de acceso es esa puerta y estaba justo del lado donde está la colmena. Tratamos de salir para abrirle pero estaban un montón de abejas revoloteando y entrando por la malla del bar (Fue desesperante no poder hacer nada para salvarlo).

Fuimos corriendo a llamar a los bomberos, marcamos el número que teníamos pero ya no era ese. La señora de servicios domésticos le pidió a su esposo que le avisara a los bomberos y los enviara a la casa. Mientras esperábamos, el jardinero (el pirómano loco) venía por el patio sin camisa y lleno de abejas sin saber qué hacer, le abrimos la puerta del bar y entró con el abejero y ahí me picaron otras. Llamé a Toyoto pero no respondía. Ni siquiera lograba verlo por la ventana del cuarto de mi hermano y ya no se le oía llorar ni golpear la puerta, sólo se oía a las abejas alborotadas.

La señora de servicios domésticos dijo que le dieran la llave del portón para ir a esperar, fuera de la casa, a su esposo  que ya venía en camino con los bomberos y así abrirles cuando llegaran. Muy valiente de su parte porque el patio estaba lleno de abejas y el camino al portón igual. Le pusimos la raqueta de la piscina en la cabeza (es una malla como un saco) y la cubrimos con una sábana. Igual no se salvó de que la picaran, por más que le gritamos que no se quedara ahí parada tratando de quitarse las abejas (que no podían hacerle nada), y que corriera no hacía caso. Hizo un movimiento que dejó una abertura a las abejas y unas cuantas entraron a la raqueta (fue espantoso para ella). Al final se la quitó, corrió y logró llegar al portón, que por cierto, no queda cerca de la casa.

Luego, mi perrito Arko, que estaba amarrado en una mata de cereza lejos del lugar, estaba siendo atacado también, pero logró reventar la pechera y salió corriendo. Vi cómo estaba lleno de abejas en el lomo y desesperado sin saber dónde meterse. Lo llamé al bar pero salió corriendo al portón. Llamé a la señora de servicios domésticos para preguntar si estaba allá y en eso llegaron los bomberos. La señora me dijo que estaba metido debajo del carro de los bomberos y le dije que le pidiera a ellos que lo atendieran y le quitaran las abejas.

La ineficiencia

Bombero displicente

Llegaron los bomberos y pensé que nos librarían rápido de los agresivos insectos con algún artefacto especial de succión o veneno efectivo. Dos tipos vestidos como apicultores cruzaron el patio, vieron la piscina, husmearon de aquí y de allá y luego se dignaron a ir a la ventana donde estábamos a decirnos que nos quedáramos adentro (muy necio, ni que me pagaran iba a salir, que por eso fue los llamamos ¬¬). Mi mamá desde la ventana le indicó el sitio donde estaban las abejas. Fueron, vieron y luego empezaron a pasearse por el patio con dos potes de baigon (veneno común en aerosol para cucarachas). Uno se sentó en el banquito y otro hablaba por el transmisor diciendo que la situación estaba controlada. Le pidieron a mi mamá que comprara lebaicid (un veneno más fuerte para matar bachacos), pero por suerte teníamos.

Escuché un ruido y pensé que estaban rociando el veneno en la colmena, imaginé a las abejas retorciéndose y tratando de escapar inútilmente. Lo inútil y errado era mi pensamiento, llamé a la señora de servicios domésticos para saber la situación y no había atendido a mi perro y ese ruido era sólo el camión de los bomberos encendido echando hacia adelante en mi casa pero no estaban haciendo nada.

Echaron veneno o eso creo y se fueron a sentar cómodamente a nuestro caney a tomar aire fresco mientras mi cotorra era asesinada por las abejas enloquecidas ¬¬. Les dije de la cotorra pero dijeron que estaba muerta, !sin ver siquiera si era cierto!.

Atendiendo a las víctimas

Mi mamá tomó leche porque según ella eso servía para los envenenamientos y picaduras (siempre inventando ¬¬), le dije que ella no tomó ningún veneno para inducirse el vómito, que no la tomara. Se empezó a sentir mal, casi se desmaya y vomitó. Los bomberos llamaron a una ambulancia para que la viniera a buscar. En eso llegó a la casa la señora de servicios domésticos toda picada y reportándonos la situación de los perros y diciendo que se sentía mal. Llegó el paramédico y le tomó la tensión a ella y a mi mamá. Se las querían llevar pero ambas patalearon, llenaron una planilla y el hombre se fue.

El esposo de la señora de servicios domésticos les dijo a los bomberos para sacar a mi perro Toyoto pero ellos dijeron que no, que estaba muerto. En realidad estaba vivo, cerca del alambrado junto al portón. En cuanto los bomberos volvieron hacia la casa aprovechó para rescatar a Toyoto junto con uno de los vecinos curiosos que se acercaron a ver el espectáculo de abejas. Toyoto estaba cubierto de abejas, tenía los oídos, la lengua y los ojos hinchados y mucha espuma en la boca. Le echaron agua, le sacaron todas las abejas que pudieron incluso las de la lengua y mordió al esposo de la señora de servicios doméstico mientras lo hacía pero ya no tenía mucha fuerza y al rato se murió.

La cotorra murió asfixiada, le picaron la lengua, se le hinchó y no pudo respirar. Se defendió pero eran muchas y los bomberos se negaron a salvarla T_T.

El esposo de la señora de servicios domésticos salvó a Arko porque los bomberos no quisieron atenderlo. Lo sacó debajo del camión de bomberos, lo amarró con un cable y lo ató a la parte trasera de su auto, aceleró y con el humo que salió del tubo de escape logró quitarle muchas abejas, luego lo lavó, le pasó un trapo, le quitó las que tenía en la boca, los ojos y los oídos y le sacó los aguijones que pudo. Cuando la situación se calmó lo llevó a la casa.

Yo lo terminé de limpiar, le di un antihistamínico, agua y le hice un caldo. Estaba muy picado en sus partes y las tenía hinchadas. Le eché bálsamo pero estaba muy inquieto, se echaba en un sitio y a los pocos minutos se paraba y se echaba en otro y movía la cabeza como si tuviese algo en el oído. Luego de unas horas se calmó y se quedó dormido, después le di de comer varias veces de a poquito hasta que se comió todo lo que le preparé. Se comió también a todas las abejas que vio aplastadas en el piso, no sé si como antídoto o por rabia pero en la tarde ya empezó a mover el rabito y a portarse juguetón como siempre.

Mi mamá vomitó por segunda vez como a las 2. La señora de servicios domésticos antes de irse quería llevarla al centro médico pero ella no quiso porque mi papá y mi hermano volvían ayer y no quería que la encontraran en el centro (peor es que la encontraran muerta pero ella es muy terca en esas cosas ¬¬). No fue alegando que ya estaba mejor. No quiso almorzar pero al menos logré que se comiera una manzana y tomara líquido.  Tenía sueño y no quería dormir por miedo a quedarse muerta y no despertar (eso era nervio). En la tarde le dio fiebre y en la noche luego de almorzar/cenar se volvió a sentir mal, pero ya mi papá y mi hermano habían llegado…y tampoco quiso ir al centro médico (luego quieren que yo vaya al  médico sin protestar ¬¬).

El día de ayer murieron los escandalosos de mi casa, la radio (la señora de servicios domésticos tropezó y la tiró al suelo), Toyoto y la Cotorra Machela. La casa estará muy silenciosa sin ellos T_T. Los echaré de menos T_____T.

Muertos en combate

Espero no volver a vivir algo similar, quedé como traumatizada y en la noche me costó dormir, cerraba los ojos y veía abejas, me puse a leer un libro de finanzas públicas y no supe cuándo me dormí. Hoy la señora de servicios domésticos me contó que llegó a su casa y le volaron unas moscas en la cabeza y salió corriendo. Fue como una película de terror de bajo presupuesto pero cargada de suspenso y desesperación, casi parecía dirigida por Alfred Hitchcock  T_T. La próxima vez que quieras vivir en una casa de campo piénsalo dos veces.

Las abejas aún están ahí, los bomberos no vinieron en la noche ¬¬ (ese es el final de la película….*se aleja gritando y huyendo de todo lo que vuela).

Actividades extras

Aparte de estar pendiente de lo que ocurría pude twittear sobre el ataque y tomar algunas fotos. Auyama me mandó un mail (aunque lo niegues serías el primero en lloriquear si me pasa algo U_U), Konfleis trató de contactarme por gtalk pero no estaba y Freddie me llamó en la tarde a mi casa (Un gran detalle de su parte U_U…aunque me llamó justo cuando iba a almorzar a las cuatro y algo, estaba muerta de hambre >_<, pero igual un gran detalle que me sorprendió).

Gracias a todos los que estuvieron pendientes de mí y me brindaron su apoyo por Twitter, facebook, mail, gtalk y teléfono U_U. Lo aprecio.