Cómo hacer salsa de tomate casera

Me encanta preparar salsa de tomate casera. Además de ser saludable,  el sabor de esta salsa es muy superior al de cualquier salsa envasada. Esta receta de salsa de tomate casera sirve como base para pizzas, para guisos, para acompañar pastas, arroz o carnes y para cualquier otra receta que lleve salsa de tomate. 

Verán que la salsa de tomate es rápida, sabrosa, multiusos y fácil de hacer.

Ingredientes:

  • 15 Tomates bien maduros (la cantidad dependerá de cuánta salsa quieras hacer).
  • 1 cebolla grande.
  • 4 dientes de ajo.
  • Albahaca.
  • Sal.
  • Azúcar.
  • Aceite de oliva o aceite vegetal.

Preparación:

Pela la cebolla y el ajo y pícalos en trozos muy pequeños. Lava los tomates y aplástalos con el aparato de hacer puré (será más fácil si antes pelas los tomates).

Aparato para hacer puré

Pela los tomates haciéndoles un pequeño corte en forma de cruz en la parte inferior con un cuchillo delgado y sumérgelos por un minuto en agua hirviendo. Posteriormente, introdúcelos en agua fría y de esta forma la piel de los tomates debe salir con mucha facilidad. Luego, quita el exceso de líquido y las pepitas. Si no tienes un aparato para hacer puré, corta los tomates en trozos pequeños o licúalos por breve tiempo hasta obtener una pasta.

Tomates

En una olla grande sofríe el ajo y la cebolla en un poco de aceite de oliva y cuando esté transparente añade el tomate triturado, remueve y cocina a fuego medio. Pasados unos minutos agrega sal y un poco de azúcar para sazonar y eliminar la acidez del tomate. Por último agrega la albahaca. Deja cocinar hasta que la salsa adquiera la contextura deseada, rectifica la sazón y retira del fuego.

Una variante más simple

También puede prepararse una rica salsa sólo usando tomates maduros, un poco de aceite, sal y azúcar. Licúas los tomates maduros, lo cuelas todo, lo agregas en un caldero con un poco de aceite, lo sazonas y lo cocinas hasta que hierva. Rápido, fácil y más deliciosa y saludable que la salsa envasada u_u.

Si te sobra la puedes envasar en un frasco de vidrio y guardarla en la nevera por varios días. También puedes meterla en bolsitas plásticas y congelarla.