Postre simple: Suspiros dulces

Los suspiros son un postre delicioso y fácil de preparar. Están elaborados con merengue, lo cual les da un acabado crujiente por fuera y suave y cremoso por dentro, como la base de la Pavlova. Este postre lo preparo cuando me sobran clara al realizar alguna receta que lleve sólo yemas, como por ejemplo: Pasta y ponche de crema.

Yo suelo hacer los suspiros de gran tamaño porque me parecen más ricos. No obstante, se pueden hacer del tamaño que ustedes deseen.

Suspiros

Con esta receta pueden hacer 6 suspiros grandes.

Ingredientes: 

- 4 claras de huevo

- 300gr. de azúcar

- 1 cucharadita de esencia de vainilla

- Ralladura de un limón

 

Preparación:

Nota: Antes de empezar es importante que los huevos estén a temperatura ambiente.

Bate bien las claras hasta que levanten y luego incorpora poco a poco el azúcar, la cucharadita de vainilla y la ralladura de limón hasta que la mezcla esté a punto de nieve o forme picos. Luego, mete la mezcla en una manga de decorar y haz los suspiros, colocándolos en una bandeja de hornear previamente cubierta con papel encerado de horno.

También pueden hacerlos con una cuchara (así los hice yo esta vez). Usé dos cucharadas de merengue para cada suspiro. Vas torciendo la mano a medida que dejas caer la mezcla de la cuchara para darle la forma espiral.

Nota: Los suspiros duplicarán su tamaño así que dejen una separación prudente en la bandeja.

Precalienta el horno a 120ºC y hornea por 30 o 45 minutos aproximadamente. La temperatura debe ser más bien baja para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro. No debes dejar que se doren. Estarán listos cuando al sacarlos del horno no se peguen de los dedos y estén duritos por fuera.

Si los sacas del horno y no están listos se bajarán y se pondrán pegajosos. Si esto sucede vuelve a meterlos al horno.