Dibujo de ardilla utilizando lápices de colores

Últimamente he estado leyendo libros de dibujo. Hace días realicé un dibujo de ardilla (uno de los tantos ejercicios que explican en el libro) utilizando lápices de colores Prismacolor.

Trabajar con lápices de colores es complicado porque el color no se mezcla tan fácilmente y la presión que ejerces sobre el lápiz importa mucho. Tienes que aplicar varias capas suaves de diferentes colores y luego ir mezclándolos y difuminándolos. Adicionalmente, como en el caso del dibujo de la ardilla, cuando dibujas texturas como el pelaje debes darle gran importancia a la longitud y orientación de los trazos.

La técnica para dibujar esta ardilla consiste en ir haciendo pequeños trazos de diferentes longitudes que simulen la textura del pelaje, utilizando diferentes tonos parecidos y respetando las zonas de luz. Es importante dejar los espacios de luz en blanco porque no es tan fácil borrar cuando utilizas lápices de colores. Los trazos en la cabeza son cortos y los trazos en las extremidades son más largos.

No la hice exactamente igual a la del libro debido a que el block que utilicé no era tan grande. Para que cupiera tendría que haber hecho un escalado menor y la ardilla hubiese quedado muy pequeñita. Entonces, decidí hacer la cola y el tronco diferentes a los del ejercicio. Esto lo complicó un poco porque no podía imitarlo, sólo guiarme.

Me gustó mucho el resultado final. Quedó bastante bien para ser la primera vez que dibujo un animal de este tipo con lápices de colores.