Con la creciente onda tecnológica (hay que empezar a utilizar el término wave, es lo que se avecina U_U), que satura internet de comunidades y servicios de índole social, muchas personas se habitúan a usar un determinado servicio web y les llega a gustar tanto que se vuelven adictos a él y lo convierten en una parte más de sus actividades rutinarias. De esta forma, vemos como más importante que cepillarse los dientes es interactuar por twitter, facebook o las redes de las que formen parte los adictos del social media. Esto trae como consecuencia, que cuando el servicio colapsa sus vidas cambian abruptamente, entonces la ansiedad y el estrés se apoderan de ellos causando estragos en su organismo y en su rendimiento.

Hoy ha colapsado Twitter por un ataque de negación de servicios y varios usuarios de Twitter también han colapsado por negación de la realidad. Mi amiga Taki ha realizado un sondeo entre sus contactos para averiguar cómo ha afectado el hecho sus vidas y qué hacen cuándo el servicio está caído. En el referido artículo se hace evidente que todos mintieron porque no quieren parecer adictos pero en fondo se revolcaban por no poder contar al mundo lo que hacían, no hacían, harían, dejarían de hacer y cualquier cosa que les dictara el cerebro. Yari es más que un adicto comprobado, me dijo que le temblaban las manos y no sabía la razón, Auyama decía cosas sin sentido y la misma Taki andaba toda rara U_U.





