Análisis del alza de las Tasas de Interés en Venezuela

Finanzas

Yo puedo soportar tranquilamente comer arroz integral, no tomar leche, freír con manteca de cerdo, entre otras cosas (hasta puedo comer cable), en otras palabras, la escasez de alimentos que se ha suscitado en estos últimos meses en mi país me afecta pero lo manejo con calma, lo mejor que puedo. No obstante, lo que sí no tolero y me pone los nervios de punta es que mi dinero se vea afectado por las políticas monetarias del gobierno.

No conforme con la puesta en circulación del Bolívar “Fuerte”, lo cual produjo el alza descontrolada de la inflación, tal como estimó todo el mundo (y es que era demasiado evidente que eso ocurriría), hace varios días el ejecutivo nacional tomó la decisión de subir de 28% a 32% las tasas de interés de las tarjetas de crédito que cobran las instituciones bancarias, con la finalidad de incentivar el ahorro y la producción en algunos sectores, esto último con el aumento de 10% a 13% de las tasas de las cuentas de ahorro y la disminución de las tasas de interés de los créditos.

Respecto a este nuevo escenario financiero, muchos analistas han aconsejado utilizar parte del dinero que se pueda tener en cuentas bancarias para cancelar las deudas por intereses de las tarjetas de crédito o bien endeudarse, solicitando un crédito personal al banco únicamente para cancelar los referidos gastos financieros, teniendo en cuenta que las tasas de interés de este tipo de préstamo son inferiores al de las tarjetas de crédito.

Evidentemente, es mejor cancelar las deudas y evitar el sobreendeudamiento por la acumulación de intereses pero es necesario pensar bien y planificar financieramente antes de tomar una decisión a la ligera. Dado el nivel de inflación y las tasas pasivas, tener dinero en cuentas de ahorro puede generar pérdidas sustanciales que, aunado a las deudas financieras, puede a largo plazo desequilibrar el presupuesto personal. No obstante, descapitalizarse para cancelar todos los gastos financieros contraídos con las tarjetas de crédito puede generar muchos contratiempos al momento de cubrir algún imprevisto por la falta de liquidez que posiblemente termine propiciando nuevamente el uso de las tarjetas de crédito y un endeudamiento con bajo capital. Por otro lado, solicitar un crédito para pagar los gastos de intereses puede resultar una opción más favorable por cuanto se traslada una deuda por otra con intereses inferiores, aunque es difícil que te otorguen un crédito personal para tal fin. Además, en ese tipo de créditos se debe cancelar cada cierto tiempo una parte del capital más los intereses convenidos.

Obviamente el curso de acción a seguir depende de la situación financiera de cada persona pero lo recomendable es evaluar la magnitud del gasto financiero contraído y apelar a la estrategia de administración de activos, de cancelar las cuentas pendientes lo más tarde posible sin arruinar la reputación crediticia. En este sentido, es necesario abonar lo necesario para tener un pago mínimo por debajo de un millón de bolívares e ir abonando un poco más del mínimo cada mes para cancelar la deuda lentamente sin que afecte nuestro presupuesto. Esta estrategia es lo mejor cuando vives en un país con un fluctuante entorno económico. Nunca se sabe si mañana el BCV anuncia, como estrategia política, la reducción de las tasas de interés o, quién sabe, hasta la eliminación de las tarjetas de crédito.

El gobierno afirma hasta la saciedad que esta medida financiera sólo busca frenar las compras exacerbadas e incentivar forzar el ahorro, siendo ésto una opción poco favorable dado nivel de inflación y el rendimiento que se obtiene en una cuenta de ahorro, (¿Por qué no subió más las tasas pasivas?). No obstante, limitar el uso de las tarjetas de crédito es una barbaridad propia solamente de los países más pobres donde se emplea mayormente el efectivo para realizar transacciones comerciales. Aunado a lo anterior, los únicos beneficiarios reales de esta política monetaria son los banqueros, ni siquiera beneficia directamente al gobierno, más que con los impuestos. Frenar el consumo, con el nivel de inflación existente y la escasez que ahora enfrentamos será un golpe más para la economía y por consiguiente para la población.

No conforme con la reducción de la cantidad de dólares anuales para gastos personales de $3000 a $400, el ejecutivo nacional pretende con esta medida, aparte de los objetivos antes mencionados, evitar las compras en el extranjero puesto que las tarjetas de crédito constituyen el instrumento financiero más rápido y directo para solicitar dólares ante CADIVI.

Si bien es cierto que muchas personas se valieron artimañas para hacerse con dólares mediante las tarjetas de créditos prepagadas y realizar compras exageradas existen otros mecanismos para limitar las compras en el exterior e incentivar las compras nacionales pero la medida tomada no tiene ningún tipo de justificación lógica. Limitar el cupo de dólares a sólo 400 anualmente, eso es una grosería, si alguien tiene afiliaciones con instituciones profesionales y científicas extranjeras, como el IEEE o la ACM, que cobran 100 dólares por una suscripción anual se queda sin dólares para comprar, libros o alguna otra cosa que necesite y que en el país no se produzcan. Hay otras medidas para evitar la fuga indiscriminada de dólares y las compras de forma ilegal al tiempo de incrementar los ingresos del país mediante impuestos aduanales, sin privar a los ciudadanos del dinero para realizar las compras que deseen.

*Protesta y patalea :roll: