La eternidad del libro impreso

Yo amo los libros impresos y los prefiero por encima de los libros digitales, estoy orgullosa de mi biblioteca y me gusta verla crecer. Considero que leer en dispositivos digitales no es mejor ni peor, pero el libro objeto desaparece cuando pasa al medio digital, los dispositivos electrónicos de lectura funcionan como un visor en el cual el libro pierde identidad, todos se convierten en uno más, sin distinciones claras.

Ventajas no convencionales del libro impreso sobre el libro digital

Este es un tema bastante discutido pero yo no pretendo hablar de los puntos de siempre como el consumo de energía, la preservación de árboles, el llevar varios libros de una vez a cualquier parte, el deterioro de los libros, etc, quiero resaltar otros aspectos sutiles, mágicos y único de los libros impresos que no se perciben en los libros digitales y que nadie se ha detenido a exponer:

  • Los libros impresos tienen diferentes presentaciones: tapa blanda, tapa dura, ediciones de lujo, ediciones especiales, ediciones de bolsillo, etcétera, mientras que un libro en formato digital siempre es igual, no tiene nada distintivo.
  • Puedo sentir el peso y el olor de los libros impresos y eso me gusta, complementa de cierta forma el acto de leer.
  • En los libros impresos puedo percibir más gratamente el avance que he realizado de la lectura, ver aproximadamente cuánto  me falta por leer con una ojeada  al compendio de páginas que separan mi marcador de la última hoja del libro. Es más grato que ver dígitos en una pantalla.
  • Los libros impresos por lo general tienen una historia, la forma en la que llegan a tus manos es algo que recuerdas cuando los ves en tu biblioteca. Seguramente habrá libros que intencionalmente olvidaste devolver y que descuidadamente olvidaron pedirte. Los libros digitales no pasan de una biblioteca a otra.
  • Un libro siempre es un gran regalo, pero regalar un libro intangible, que no puede desenvolverse con expectación y en el que no puedes escribir una linda dedicatoria, no tiene la misma gracia. Si regalas un libro en formato digital será algo menos significativo, es como comer sin masticar, sólo tragar una pastilla  que, aunque te alimenta igual, difiere en el proceso de deglutamiento.
  • Los libros digitales carecen de esencia fantástica, no habrá nadie envenenado al pasar las hojas de un libro mojándose los dedos con saliva, no habrá laberintos infinitos en bibliotecas, no habrá páginas mágicas que vuelen por la brisa y te transporten a otro mundo, no habrá encuentros fortuitos de niños que leen el mismo libro en la biblioteca de la escuela, no habrá mayores razones que justifiquen historias fantásticas.
  • No habría bibliotecas públicas, ni bibliotecas en las escuelas.
  • Nadie podría presumir, por la caratula, el libro que lee en un espacio público, con los dispositivos de lectura nadie sabrá qué lees…aunque esto para algunos puede ser una ventaja.
  • Los libros infantiles, con figuras de cartón que se levantan, no pueden reproducirse en los libros digitales.

¿Desaparecerán los libros impresos?

No creo que los libros impresos lleguen a desaparecer, pero si nada irrumpe el curso de expansión de los dispositivos electrónicos de lectura, en el transcurso de varios años, los libros impresos se convertirán en un lujo. Las editoriales empezarán a preferir los libros digitales, que generan menos costos, son ecológicos y pueden estar disponibles para la venta mucho más rápido, y llegará un punto en el que las impresiones serán infrecuentes y costosas y los libros impresos tendrán un elevado precio.

Los libros impresos seguirán existiendo hasta el fin del mundo.