Receta de Karintō, delicioso dulce japonés

El karintō es un exquisito dulce japonés muy sencillo y de rápida preparación. Este postre japonés se consume desde tiempos remotos y no requiere de muchos ingredientes. Tiene una textura crujiente y no es excesivamente dulce. Resulta ideal como un snack para ofrecer a tus invitados o simplemente para consentir a tu familia con algo diferente y delicioso.  Es altamente adictivo, no podrán comer sólo uno, cuando lo prueben querrán comérselos todos. A los niños les encantará.

Pueden comprar este dulce empacado pero es más divertido y delicioso prepararlo en casa cuando te apetezca y consumirlo fresco.

Karintoo

Ingredientes:

- 360 gr de harina

- 12 gr de polvo de hornear

- 40 gr de azúcar

- 190 cc de leche

- Aceite para freír

- 2 cucharadas de maní troceado

- 40 gr de azúcar para el almíbar

- 45 cc de agua

Preparación:

En un recipiente mezcla la harina, el polvo de hornear y el azúcar. Agrega la leche, amasa bien y deja reposar en la nevera por 30 minutos, cubriendo la masa con papel plástico para que el frío no la queme.

Pasados los 30 minutos saca la masa de la nevera y córtala en cuatro partes iguales para trabajar mejor. Amasa y estira cada parte con un palote hasta que quede un poco apastada (no debe quedar exageradamente delgada), corta tiras de apróximadamente 8 cm. Posteriormente, cuando hayas terminado de formar todos los palitos, fríelos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Luego, retira del fuego y coloca los palitos fritos en un papel absorbente.

Prepara un almíbar con 40 gr de azúcar y 45 cc de agua. Antes de que el almíbar reduzca  y se ponga oscuro agrega los palitos fritos y el maní troceado. Cocina unos minutos removiendo hasta que el maní se pegue a los palitos. Retira del fuego y colócalos en una bandeja separados para que no se peguen entre sí.

La comida japonesa no destaca por sus dulces pero el karintō es super delicioso. Tienen que preparar esta receta, con seguridad les encantará u.u.