Sabemos que ver anime implica una preparación mental y emocional para gritar Kore ga… ore no nindou da! con toda la vehemencia del mundo. Una fan acérrimo, por supuesto, no puede omitir el datte ba yo~ (probablemente nadie excepto Kishimoto-sensei sabe qué significa eso). Pero hoy no vamos a hablar de Naruto, asà que podemos relajarnos y recuperar la dulzura de nuestro carácter. No voy a hablarles de un hombre común. Nuestro episodio de hoy… Nabari no Ou. Ya lo habÃa presentado en mi lista de los mejores animes, y nada que ver con Kaze no Stigma.

Es un show de ninjas, lo cual de entrada nos alerta y en cierta forma, serrucha buena parte de nuestras expectativas. Sin embargo, he visto los primeros episodios de Nabari no Ou, y hasta los momentos, la serie porta con orgullo el sello mÃstico de la XKlibur Quality Certification. La serie está basada en un manga de Yuhki Kamatani (en su casa lo conocen bien), que ya va por los 8 volúmenes publicados. Y me acabo de enterar que Yen Press lo va a publicar en USA (y también, entre otras historias, a Soul Eater). La traducción de Nabari no Ou al español serÃa algo como “El Rey de Nabari”, o tal vez “El Gobernante de Nabari”, o en el dialecto venezolano, “El chivo que más mea en Nabari”.

Al estilo de las historias fantásticas modernas (Harry Potter, por ejemplo), la acción de Nabari está basada en clanes de ninjas aliados o confrontados, que han sobrevivido al tiempo y a la historia, y tienen una doble fachada en esta era moderna: son ninjas y ante el mundo normal son simples ciudadanos (profesores, estudiantes, etc). El protagonista es Rokujo Miharu, un joven cualquiera cuyo único propósito en la vida parece ser la dominación del arte de la indiferencia ante todo. En un futuro, si sobrevive a todas las acechanzas, puede que herede el restaurante de su familia. Si el mundo fuese un lugar perfecto, Miharu habrÃa terminado sus dÃas como un feliz vendedor de yakisoba.












